Semana clave para represas de HidroAysén

Esta semana vence el plazo para que los servicios públicos con competencia ambiental contesten las respuestas entregadas por la empresa HidroAysén a las más de 2.700 observaciones críticas realizadas al proyecto que pretende construir cinco mega-represas en la Patagonia.

El pasado 20 de octubre, la empresa reanudó la tramitación del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del controvertido complejo hidroeléctrico contestando en casi cinco mil páginas las objeciones realizadas por organismos estatales como la Dirección General de Aguas, Conaf, Sernatur, Sernageomin y Bienes Nacionales, entre otros.

Tras dicha respuesta de la firma, comenzó a correr el plazo de quince días hábiles para que los servicios públicos revisaran las nuevas formulaciones de HidroAysén. En su primer informe, la DGA y Conaf, entre otros, advirtieron que el EIA contiene una “infracción manifiesta” y que existe ausencia de “información esencial y relevante”, lo que podría conducir al rechazo del EIA.En este escenario, la empresa tendría que retirar el EIA y presentar uno nuevo, hecho que retrasaría el proyecto.


La empresa, en tanto, confía en que la inversión estimada en más de tres mil millones de dólares continué su camino, estimando la construcción de la primera represa en 2013 y la plena operación del proyecto para 2024.


“Al 2024 HidroAysén estará en plena operación (...) Serán 11,5 años de trabajo para desarrollar las centrales, si se logran los permisos”, afirmó la semana pasada Hernán Salazar, gerente general de la compañía formada por Endesa y Colbún.